Para quien no larga el mate
Cebado con la seriedad que ningún cebador alcanza.
Para el cervecero
Despacio y con dos dedos de espuma.
Para quien sabe de vinos
A su temperatura y dejándolo respirar.
Para el que empieza el día con café
Un terrón, y uno solo.
Para quien toma té
Con sus ritos y una gota de leche.
Para el que no se levanta
El amanecer, fabricado.
Para quien vive con un gato
El gato tiene quien le sirva.
Para quien tiene plantas
La lluvia, puesta a regar.
Para quien no suelta un libro
Vos leés; la máquina da vuelta la página.
Para arquitectos
Plantas, cortes y proporciones de los edificios que se estudian.
Para ingenieros
Cómo se sostienen las obras que cambiaron todo.
Para quien viaja
Los lugares que vio o que quiere ver, en su pared.
Para un cordobés, un rosarino o un porteño
Lo de su ciudad, con la ciencia del siglo XIX.
Para quien mira el cielo
Las colecciones de astronomía.
Para una fecha que importa
La Luna, el cielo y los planetas de ese día, con dedicatoria.
Te llega por mail en minutos, lista para imprimir.
































